Archivado en: De todo como en botica

Hay un montón de actitudes nefastas de la gente que no-so-porrrrr-to, pero el dÃa de hoy me convertà en el paladÃn anti-desconsiderados y llevo disfrutándolo desde que ocurrió.
El gimnasio es, a final de cuentas, un área de recreación ¿no? la inmensa mayorÃa asistimos porque queremos y la idea es pasarla bien, disfrutar del rato, dirÃamos. Pero, como todo, hay quienes se lo toman muy en serio, algunos creen que por ser ‘devotos al templo del cuerpo’ merecen más espacio en el vestidor o que uno se apure en la máquina para correr: No señores, todos pagamos lo mismo…¡se chingan aunque estén mamados!
La cosa es que hoy, terminé de hacer ejercicio y llegando al sitio donde estaba mi locker habÃa un güey instaladÃsimo en todo lo largo de la banca del pasillo, con una maleta gigantesca (hablo de una tipo mochilazo europeo de un mes, neto… y un mes con frÃo) y sus toallas tendidas a todo lo largo; de hecho un señor de edad (no sé cual pero edad seguro tenÃa) se tuvo que cambiar de banca para no ‘molestar’ al Charles Atlas de Peralvillo.
Llegué e intenté hacerme chiquito (que es imposible, sea cual sea la intención) y traté de hacerle notar a ‘Ferrigno Región 4′ que no cabÃa al mostrarme ante sus ojos evidentemente contrariado, la cosa es que el tipo no volteaba y estaba abusando del espacio, asà que - con mi diplomacia británica- me referà a él:
-Oye, ¿me das chance por favor?
-(sin voltear a verme) Sorry, yo llego temprano porque ocupo mucho espacio
En ese preciso momento todo se fue al carajo, sentà como un hoyo negro se llevaba todo consigo; pudo haber sido el mismÃsimo Cassius Clay, pero yo esas no me las trago, tengo la mecha muy corta.
-Pues a mi no me importa si llegaste ayer, maestro, este es mi lugar y vamos a tener que compartirlo
Comencé a echar sus toallas mojadas hacia donde él estaba y entonces el (la neta ni tan mamado) fulano se dignó a voltear quesque retadoramente solo para ver mi cuerpecito (de huesos amplios) y mis tatuajes de dragón gaudiano en su cara.
-Ok, ahorita me quito, pero es que neto, por eso llego temprano
-SÃ, carnal y yo pago una millonada para al menos tener un lugar donde ponerme los calzones…. Lo siento.
Sentà una ovación imaginaria de todos los que estaban en el vestidor, estoy segurÃsimo que todos estaban impresionados de la prepotencia del Van Damme olmeca, que para su enorme desgracia el dÃa de hoy se sacó la Rifa del Tigre. Aunque claro, igual me llevaba la ultra-putiza del dÃa en el hemisferio Norte…. pero eso, nunca lo sabremos. La cosa es que habÃa hecho de héroe, de defensor de los munisválidos, digo… desvalidos.
No soy peleonero, en verdad, todo lo contrario, pero hay situaciones tan mundanamente molestas que uno se convierte en ‘GULP’ ¿se acuerdan? Un fantástico personaje de la Carabina de Ambrosio que se enojaba por cuestiones muy comunes hasta que perdÃa el control y se convertÃa en una bizarra versión de Hulk… que maravilla, creo que lo hacÃa Alejandro Suárez… ¿o Carlos Espejel? Ya decÃa yo que de chavito si era vaciado…
2 Comentarios so far
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Rifa, no puedes negarlo, de algo sirven los tatuajes de dragón.
Me quedé pensando…. con ese criterio, el que llega al gimnasio a las 3:30 de la madrugada está en derecho de impedir el uso de todos los aparatos a todos y cada uno de los usuarios.
Moraleja: no por mucho madrugar, se puede ser tan ojete.
Comentario por cascarito 08.20.07 @ 9:39 amDeje un comentario
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jajajaja
Comentario por latamoderna 08.17.07 @ 5:36 pmQué chido pararte y exigir tus derechos. Bravo. Ovación…de alguien que ni por error se para en un gimnasio. Y sólo por lo que acabas de relatar. je